Tratando la artritis reumatoide: ¿es tiempo de usar biológicos?
octubre 20, 2011 2 comentarios
Desde que fueron por primera vez introducidos en 1998, los modificadores de la respuesta biológica (o biológicos) han cambiado enormemente la vida de personas con artritis reumatoide.
Estos medicamentos tan potentes no solo tratan los síntomas de la artritis reumatoide. Los biológicos empleados en la artritis reumatoide pueden actuar en la causa subyacente, aliviando dolor y evitando que las articulaciones se dañen.
Eric L. Matteson, Presidente del Departamento de Reumatología de la Clínica Mayo (EE.UU.) dice:
Los biologicos pueden tener efectos secundarios, pero a largo plazo pueden ayudar a controlar la enfermedad. Esto disminuirá el riesgo de cirugía y te permitirá seguir trabajando, vivir mejor y durante más tiempo.
Si tienes artritis reumatoide, ¿los biológicos son buenos para ti? ¿Cómo saber los beneficios y los riesgos?. Aquí hay una serie de puntos a tener en cuenta acerca de los biológicos empleados en artritis reumatoide.
¿Cómo ayudan los biológicos en la artritis reumatoide?
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune. Por razones que no comprendemos, el sistema inmune del cuerpo se vuelve muy agresivo y ataca al tejido sano de las articulaciones y en distintas partes del cuerpo.
Los biológicos son unas medicinas muy sofisticadas pero que no curan la enfermedad. Trabajan como si fueran parte del sistema inmune y su función consiste en bloquear los efectos del sistema inmune que está muy activado, protegiendo al cuerpo de si mismo.
En el pasado, los doctores solo podían tratar los síntomas de la artritis reumatoide, lo que significaba usar analgésicos, esteroides y múltiples cirugías. Los biológicos y otros fármacos antireumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) han revolucionado este enfoque.
Los reumatólogos hoy en día comienzan usando los fármacos antireumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) tan pronto como una persona es diagnosticada con artritis reumatoide. El fármaco que se receta de forma más común es el metotrexato.
Cuanto antes una persona comience con este tratamiento, antes conseguirá ralentizar o frenar el daño causado en sus articulaciones. En muchas de las personas que los usan, los biológicos pueden llevar a la remisión de la enfermedad, aliviando el dolor y la rigidez.
Clifton Bingham, Director asociado del Centro Johns Hopkins Arthritis Center en Baltimore (EE.UU.) comenta:
Al usar biológicos y otros FARMEs estamos consiguiendo mejores resultados, evitando las cirugías que eran parte de la rutina.
¿Quién necesita biológicos para tratar la artritis reumatoide?
El metotrexato es generalmente el primer fármaco que una persona prueba tras recibir el diagnóstico. Los biológicos suelen reservarse como fármacos de segunda línea.
¿Cuándo un reumatólogo puede decidir cambiar a terapia biológica? Aquí podéis ver algunas de las razones.
- El tratamiento solo metotrexato no está funcionando cómo se esperaba. Esta es la razón más común para comenzar a tomar biológicos. Tu doctor examinará periódicamente tus articulaciones y tu analítica sanguinea para controlar los signos de la artritis reumatoide. Los estudios realizados hasta la fecha sugieren que la combinación de fármacos es más efectiva que cada uno por su lado.
- Aparecen efectos adversos por el metotrexato. Algunas personas no toleran bien el metotrexato. Algunos problemas de salud, como problemas en el hígado, descartan el uso de este medicamento. En estos casos, el reumatólogo puede decidir pasar directamente a biológicos.
- Estas embarazada o quieres quedarte embarazada. Las mujeres con artritis reumatoide deben hablar con su doctor si están considerando quedarse embarazadas. Las evidencias sugieren que algunos biológicos, no todos, son más seguros para las mujeres embarazadas que el metotrexato. Sin embargo, los fármacos biológicos pueden representar riesgos también.
En el siguiente enlace podéis ver una relación de fármacos biológicos existentes y una descripción de los mismos, proporcionado por la Arthritis Foundation (en español).
Fuente: WebMD








