Vacaciones, ¿periodo de relax o de estrés?

Ha llegado el buen tiempo y paseando por las calles podemos darnos cuenta de que el verano ya está aquí. Gente comiendo helado, el olor a cloro y el ruido de los zambullidos provenientes de las piscinas, indican que las vacaciones se acercan.

Solemos relacionar esta época, en la que disfrutamos de unos días de vacaciones, con un momento de tranquilidad, relax y disfrute, pero para personas diagnosticadas con alguna enfermedad,  ¿es realmente así?

Las vacaciones implican muchas cosas, por ejemplo:

Para aquellas personas con alguna dolencia que tengan hijos, tener a los niños en casa todo el día porque se ha acabado el colegio, puede suponer un esfuerzo extra que les haga empeorar sus síntomas y por tanto su calidad de vida, ya que los niños requieren mucha atención, y mantenerlos ocupados a lo largo del día puede pasar factura.

Uno de los síntomas que puede empeorar por este hecho, y de los más generalizados entre las patologías que tratamos en redpacientes es la fatiga. Gracias a los cuestionarios que váis rellenando, obtenemos datos como los siguientes:

  • En espondilitis anquilosante el 45% de los miembros padece fatiga.
  • En artritis reumatoide un 57,14% ve afectada su calidad de vida por este síntoma.
  • En miastenia gravis afecta al 68,57%  de la muestra.
  • En esclerosis múltiple el 85,71% la presentan.
  • En fibromialgia el 93,75% se ven afectados por este síntoma.

También aumenta el número de reuniones sociales con amigos, familiares y colegas de trabajo. Hay más propuestas para tener ocupadas las horas de ocio y ésto, muchas veces, supone más una obligación que una distracción, para aquellas personas que padecen alguna enfermedad.

Las vacaciones también suelen implicar viajes y no todos los destinos son apropiados. Los largos desplazamientos pueden resultar muy incómodos y dolorosos en personas con problemas musculares y articulares, con escasa movilidad y rigidez en ciertas partes de la espalda y piernas.

La elección del lugar de destino no puede tomarse a la ligera. Hay que tener en cuenta la accesibilidad del sitio, que no tenga barreras arquitectónicas y si el alojamiento está adaptado a las necesidades del paciente, que puede tener problemas de movilidad, entre otras.

Otro dato a tener en cuenta, es que para aquellos pacientes con el sistema inmune depremido, vacunarse para poder viajar a regiones tropicales es un riesgo.

Un reciente estudio, publicado el 14 de junio de 2011, aconseja a los pacientes con esclerosis múltiple que planéen viajar a regiones donde la fiebre amarilla sea endémica, pensar en profundidad si deben o no vacunarse contra esta enfermedad. Según los doctores Mauricio F. Farez y Jorge Correale, de la Fundación para la Lucha contra las Enfermedades Neurológias de la Infancia en Buenos Aires, Argentina:

Durante un periodo de 5 semanas de riesgo después de la vacunación, el rango anual de brotes fue de 8.57, comparado con un rago del 0.67 después del periodo de riesgo.

Una relación causal entre la vacunación contra la fiebre amarilla y las recaidas en esclerosis múltiple pueden estar indirectamente inferidas por una relación temporal entre los eventos y la plausibilidad biológica de esta conexión.

En el estudio los investigadores controlaron a: 7 pacientes con esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR) que se vacunaron de fiebre amarilla, a 7 personas con EMRR sin vacunar, a 7 pacientes con EM vacunados de la gripe y a 7 personas sanas como control.

Todos aquellos pacientes con EM que fueron vacunados habían sido tratados con interferon beta-1a o glatirámero acetato (Copaxone) anteriormente.

Los pacientes fueron controlados durante 2 años, durante los cuales 5 pacientes sufrieron brotes y se observaron cambios en las resonancias magnéticas después de la vacunación contra la fiebre amarilla. Con respecto a la inmunización contra la gripe, ésta no tuvo efectos en el índice de recaídas.

Estos investigadores recomiendan que los médicos discutan seriamente los riesgos y beneficios en pacientes con cualquier tipo de esclerosis múltiple que quieran viajar a estas áreas.

Otra de las preocupaciones de aquellos pacientes con alguna enfermedad crónica, cuya terapia pase por utilizar fármacos biológicos de forma periódica asistiendo al hospital, es dónde conseguir esas dosis. Algunas de las preguntas que les asaltan son:

  • ¿Podré ir al hospital de mi destino y que me traten alli?
  • ¿Podré conseguir las vacunas en mi hospital y llevarlas conmigo?
  • Y si tengo una recaída, ¿habrá algún grupo de especialistas dedicado a mi enfermedad en la ciudad elegida para pasar mis vacaciones?

Todas estas cuestiones ¿suponen un estrés para ti o por el contrario, tras muchos años lidiando con estas situaciones, lo tienes todo bajo control?

Podéis aportar vuestros comentarios aquí y dar ideas de cómo hacer más fácil y llevadera la planificación del verano, ya que habrá muchas personas que se enfrenten a estas situaciones por primera vez.

También podéis añadir vuestra respuesta en el hilo del foro de redpacientes que hemos abierto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: