¿Es el ejercicio beneficioso en personas con fibromialgia?

Ahora que hace buen tiempo, parece que la gente se anima más a practicar algún deporte o realizar algo de ejercicio a lo largo del día.

Muchas veces es por cuestión de mantener la figura, otras para disfrutar de las relaciones sociales y disfrutar de un buen rato y otras muchas veces es por recomendación médica.

En el caso de aquellas personas diagnosticadas con fibromialgia, el ejercicio parece ser beneficioso. Leíamos hoy el resumen del artículo, publicado en la revista Current pain and headache reports, Terapia basada en el ejercicio en fibromialgia.

En este artículo se menciona que el ejercicio físico es comúnmente recomendado para el manejo de personas con esta enfermedad, y que desde hace 25 años existe un gran interés en examinar los beneficios que proporciona. Investigaciones realizadas apoyan el entrenamiento aeróbico y de fortalecimiento para mejorar el rendimiento físico y funcional, reducir los síntomas de la fibromialgia y mejorar la calidad de vida.

Según un documento realizado por FisterraSalud (página web española enfocada en atención primaria e información al paciente, elaborado por profesionales sanitarios del sistema de salud español), es importante hacer ejercicio físico y mantener un tono muscular adecuado, ya que son las medidas recomendadas más eficaces a largo plazo en el tratamiento de la fibromialgia.

¿Cómo ha de realiarse este ejercicio?

Se aconseja realizar ejercicio físico aeróbico poco intenso, como la natación, ejercicios en el agua o bicicleta estática a velocidad e intensidad controladas. Al comenzar a realizar ejercicio puede producirse un poco de dolor muscular. Si el dolor es intenso es indicativo de que se ha realizado un esfuerzo físico excesivo y deberá disminuir la frecuencia o intensidad. Progresivamente aparecerá el efecto beneficioso del ejercicio físico y mejorará el estado general, disminuyendo el dolor y aumentando la resistencia al ejercicio y al esfuerzo físico.

Puede iniciarse con ejercicio poco intenso durante 3-5 minutos, a días alternos e ir aumentando un minuto cada día. Si aparece dolor, reduzca la intensidad y el tiempo hasta niveles no doloroso y vuelva a aumentarlos progresivamente. El tiempo de ejercicio a alcanzar es de 60 minutos 3-4 veces a la semana. Una vez alcanzado, realice ejercicios aeróbicos de mayor intensidad, como caminar, correr o jugar al tenis.

Se recomienda mantenerse tan activo como sea posible, evitando la sobreactividad o exceso de ejercicio puntual que pueden provocar un exceso de cansancio o dolor durante varios días. La realización de ejercicio físico tiene un efecto físico positivo demostrado a largo plazo.

Cómo leemos en estas recomendaciones sobre el ejercicio físico, es importante comenzar con sesiones de muy cortita duración para que el organismo se vaya acostumbrando y que no provoque un empeoramiento de los síntomas. La paciencia, la constancia y no desistir en los ejercicios parecen ser las claves para que este tipo de terapia alternativa ayude a mejorar los síntomas.

En redpacientes hemos recopilado una serie de datos, gracias a los cuestionarios que los usuarios completan, donde podemos ver que:

  • El 93,3% de ellos sufren fatiga.
  • El 97,8% padecen dolores musculares y articulares.
  • El 88,9% tiene dolores lumbares.

Y de entre todos nuestros usuarios, vemos que un 35,6% de ellos no realiza ningún tipo de ejercicio, por tanto los beneficios derivados del mismo no hacen su efecto en la mejora de los síntomas y por tanto de la calidad de vida.

Un 26,7% dice caminar de forma frecuente y un 14,1% practica natación.

Sin embargo, otras formas de ejercicio como por ejemplo, tai chi (2,9%), yoga (8,9%), pilates (4,4%),  etc., constituyen una minoria en su práctica, aún habiendo también sido estudiadas para determinar sus efectos positivos.

¿Habéis notado mejoria tras la práctica de algún tipo de ejercicio? ¿Consideráis que la fatiga y otros muchos síntomas, impiden el buen desarrollo del ejercicio y por tanto, poder cumplir con un calendario os resulta muy complejo?

Podéis dejarnos vuestras experiencias en los comentarios

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8 Responses to ¿Es el ejercicio beneficioso en personas con fibromialgia?

  1. adelina fuentes says:

    Desde mi experiencia personal, puedo decir que un ejercicio , moderado hasta donde lleguen las fuerzas, y ampliado progresivamente y poco a poco, es una fuente no solo de mayor fuerza y resistencia al dolor, sinó tambien de autoestima. Cuando alguien con una enfermedad severa como la FM se ve a si misma capaz de, pj. defenderse de una eventual agresión,usando una técnica de defensa, o de nadar durante 10 minutos, cuando antes no sabías siquiera flotar, es muy estimulante y te hace sentir bien contigo misma.

  2. cecilia says:

    hola todos, yo recien empiezo a hacer un poco de bicicleta, vamos a ver como me va, le tengo miedo a estos dolores que no se van nunca, besote para todos

  3. María says:

    Tengo 46 años y llevo desde los 28 años con Fibromialgia, fatiga crónica y un largo etc. Me dicen que soy un caso atípico en la Fibromialgia, ¡vaya el bicho raro!, pero soy de las que intentan llevar la contraria a esta enfermedad.

    En los últimos años he ido empeorando pero sigo resistiéndome. Hace 7 años estuve haciendo Tai chi y aguanté dos años. Al principio, como es normal, estuve un tiempo endolorida. Posteriormente fui sintiéndome bien, mas ágil y los dolores se me hacían más llevaderos (lo practicábamos en un parque) era muy relajante, había muy buen ambiente y éramos pocos. Lo prácticaba durante una hora y media, los lunes, miércoles y viernes. Tras estos dos años fui empeorando progresivamente y tuve que dejarlo. Me dió el bajoncillo pero al poco pensé que no podía abandonar y tenía que seguir peleando. Entonces intenté ejercicios aérobicos en el agua pero sólo aguanté dos meses. Los dolores se me hicieron más insoportables. Bueno he ido a tres acupuntores diferentes, cada uno tenía una técnica y mejor ni lo cuento. También he probado con la homeopatía y tampoco. Este año intenté hacer Yoga y sólo aguanté dos sesiones. Quien me daba las clases es preparadora de profesores de Yoga y después de la segunda sesión, fui a hablar con ella. Había estado una semana sin poderme mover de puros dolores y agotamiento. A la vez ella me comentó que también quería hablar conmigo ya que veía que cada vez estaba peor. Posteriormente me hablaron de un Quiropráctico y allá que fuí. A los dos meses trás varias sesiones estaba peor que cuando empecé. Hablé con él y me dió la razón. Pero sigo peleando. Todos los días salgo a andar, aunque me adelanten todos los abuelitos, que lleven andador, me da lo mismo. Estoy una o dos horas, depende de si puedo andar a una marcha buena o casi no me puedo mover, ¡vaya que mi velocidad no es exactamente la velocidad de la luz!. Las piernas se me agarrotan, pierdo el equilibrio, voy mareada, me pasa de todo pero aunque diluvie yo sigo saliendo. Es lo que me alivia en los días peores, en los cuales los dolores son horribles, y estoy tan agotada que apenas puedo andar. ¡Y si mi marido se anima …… vuelvo a salir de paseo a partir de las 20 h. pero esta vez acompañada por él!. Se que el pasear me hace olvidar y de hecho muchas veces consigo regresar a casa con las piernas más ágiles. Actualmente llevo dos sesiones de Reiki y Flores de Bach. Hoy es mi tercera sesión. Si queréis cuando lleve un tiempo cuento mi nueva experiencia. Gracias si lo han leido.

    • Cristina says:

      Muchas gracias María por contarnos tu experiencia. Estaremos encantados de seguir leyendo como van tus nuevas sesiones. Un abrazo

    • carmen cruz says:

      Es una lección para todo el mundo, no solo para los que tenemos ésto, perseverancia, si señor, ójala la gente que se queja tanto por problemas menores tuviese la suerte de darse cuenta que en la vida hay personas que lo pasan regular, la queja es una de las peores enfermedades y por ello te felicito,porque además de mostrar tus ganas de luchar, puedes ayudar a dar una pequeña esperanza a personas que con pequeños esfuerzos podrían ser felices, te deseo una mejoría, gracias

  4. María Castilla Carbonell says:

    Hola, soy de nuevo María! Llevo ocho sesiones de Reiki, Osteopatia Craneal y alguna que otra terapia manual que soy incapaz de recordar. Está empleando varias alternativas conmigo y por fin empiezo a notar mejorías, que para mí y las que estais en mi situación cualquier insignificancia para nosotras es algo muy grande. También me estoy tomando las flores de Bach, ¡y yo que creia que se trataba de bañarse y en vez de poner sales de baño relajantes te ponías este tipo de flores!. Imaginaros, yo que soy incapaz de callarme, cuando Luis (el Osteopata que me está tratando) me dijo de tomarme las flores de Bach me quedé un poco a cuadros. Lo mejor es cuando le dije de lo que yo creía que se trataba. Sigo andando aunque ahora voy con bastoncito. ¡Soy la envidia de todos los abuelitos! ¡Qué chulada de bastón! Es de ortopedia pero me costó muy barato y parece una caña de bambú. Os animo a las que perdeis el equilibrio, os mareais, teneis torceduras de pies, etc… a que lleveis un bastón. Yo lo llevo balanceándolo, entre otras cosas porque ya sabeis que el mínimo peso para nosotras es como llevar un ladrillo, pero también lo hago porque yo ando normal como si no llevara bastón de hecho no me apoyo en él, pero cuando el pie me falla, o la rodilla, o pierdo el equilibrio, ahí está mi bastón para impedir que me caiga. Desde el mes de marzo estaba mas en el suelo que de pie. Esguinces, contracturas,… Hace solo una semana que tengo mi bastoncito y me ha evitado imnumerables caidas. Me han dicho que tengo los tendones de las piernas hechos una pena y que no tengo musculatura. Llevo en un pie una especie de venda de sujección pero lo importante es que sigo saliendo, ¡no me puedo caer!, llevo mi bastón. Voy a empezar a hacer bicicleta estática a parte de varios ejercicios que me ha dicho Luis para fortalecer los tobillos y las piernas. Una vez mas hacer deporte aunque sea 15, 30, 35 minutos, los que uno pueda, beneficia y mucho. Todos conocemos nuestras limitaciones. El fuego que llevaba desde hace dos años en la parte inferior de las cervicales se fue, aunque aún conservo los calambres, pero confío en Luis me ha puesto un invento con un espadratrapo para vendaje funcional y espero como su palabra dice que funcione. En los brazos me ha bajado la intensidad el dolor. Ya empiezo a relajarme, aunque solo lo consigo unos segundos, pero por fin estoy unos segundos tranquila. No soy quien, para dar consejos, pero moveros por muy mal que esteis. Yo lo hago y hay días que tardo una hora en levantarme de la cama porque me es imposible pero en cuanto estoy de pie cojo mi bastón y a pasear. Besos y adelante mantener la positividad es muy importante.

  5. Tengo 39 años y entre la fibromialgia y la agorafobia pasé dos años encerrado en mi casa. Pero lo que me está funcionando de maravillas contra el dolor al moverme es el apoyo en un bastón simple y liviano para caminar, como nos cuenta María Castilla Carbonell.

    Algunos conocidos me habían sugerido el bastón y yo al principio lo rechacé porque creí que me traería más dolores. Gracias a Dios, me equivoqué en ese aspecto y ahora, gracias al bastón, puedo salir a enfrentar la agorafobia y practicar el ejercicio de caminar. Y respondiendo a la pregunta, sí, en mi caso, la caminata y el paseo como ejercicio ayudan.

    Bendiciones.

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