El ejercicio mejora la artritis en ratones obesos incluso cuando no pierden peso

Añadiendo otro incentivo para realizar ejercicio, científicos de la Universidad Médica de Duke han encontrado que la actividad física mejora los síntomas de la artritis incluso entre aquellos ratones obesos que continuan recibiendo una dieta alta en grasas.

El estudio sugiere que el exceso de peso por si mismo no es el causante de los dolores y las recaídas, dando por sabido,  aun así, que pesar unos kilos extra ejerce una presión en las articulaciones que conlleva a una condición inflamatoria.

Estos resultados fueron publicados en la revista Arthritis & Rheumatism el 27 de septiembre de 2011 y están siendo ahora testados en personas.

El Dr. Farshid Guilak, profesor de cirugía ortopédica en la Universidad de Duke y autor de este estudio dice:

Lo que es sorprendente es que el ejercicio, sin que conlleve un descenso de peso sustancial, puede ser beneficioso para las articulaciones. Lo ideal, sería bajar de peso, pero esto muestra que el ejercicio por si mismo puede mejorar la salud de tus articulaciones.

Estas modestas mejorías pueden tener un impacto mayor si los resultados se observan también en personas. La Arthritis Foundation apunta que uno de cada 5 adultos en los Estados Unidos ha sido diagnosticado con artritis, y los costes anuales de tratarlos, junto con otras condiciones reumáticas, ha sido declarada en 128 billones de dolares.

Muchos casos de artritis están asociados con la obesidad y la inactividad, por ello estos investigadores han determinado como una dieta alta en grasas induce a una osteoartritis en la rodilla, y cómo realizar ejercicio proporciona un efecto protector.

Usando dos grupos de ratones macho, la mitad alimentados con una dieta alta en grasas y la otra mitad alimentados con pienso regular, los investigadores notaron diferencias significativas entre los 2 grupos. Los ratones bajo una dieta alta en grasas ganaron peso rápidamente, procesaban la glucosa pobremente y presentaban unos niveles más elevados en sangre de aquellas moléculas que producen inflamación crónica asociada con osteoartritis.

Pero cuando estos animales realizaron ejercicios regulares en una rueda de correr, muchos de los efectos dañinos disminuyeron, aún manteniendo su dieta alta en grasas y no perdiendo peso. La tolerancia a la glucosa mejoró, mientras que la respuesta inflamatoria fue interrumpida en las moléculas clave de señalización llamadas citoquinas.

Si el exceso de peso en las articulaciones han causado la artritis,  el ejercicio debería haber aumentado el problema. Sin embargo, ha ayudado.

El Dr. Timothy M. Griffin, autor principal del estudio dijo:

Estamos tratando de entender la interacción de la actividad física y la obesidad. Aunque había la misma cantidad de grasa corporal, la grasa era diferente.

Griffin dijo que las células grasas aún producían moléculas inflamatorias asociadas con la artritis, pero que había perdido su fuerza porque no se habían podido organizar en una única fuerza.

No quiero decir con ésto que el ejercicio está apagando la señal inflamatoria, sino que la impide.

Los resultados se suman a un gran grupo de investigaciones que intentan explorar la relación de ejercicio con la obesidad.

El Dr. Guilak dijo:

Esto muestra que si presentas obesidad, es mejor que hagas ejercicio. Algunas veces el dolor puede ser una barrera para comenzar el ejercicio, pero si lo superas, a largo plazo es mejor.

Fuente: Science Codex

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¿Es el ejercicio beneficioso en personas con fibromialgia?

Ahora que hace buen tiempo, parece que la gente se anima más a practicar algún deporte o realizar algo de ejercicio a lo largo del día.

Muchas veces es por cuestión de mantener la figura, otras para disfrutar de las relaciones sociales y disfrutar de un buen rato y otras muchas veces es por recomendación médica.

En el caso de aquellas personas diagnosticadas con fibromialgia, el ejercicio parece ser beneficioso. Leíamos hoy el resumen del artículo, publicado en la revista Current pain and headache reports, Terapia basada en el ejercicio en fibromialgia.

En este artículo se menciona que el ejercicio físico es comúnmente recomendado para el manejo de personas con esta enfermedad, y que desde hace 25 años existe un gran interés en examinar los beneficios que proporciona. Investigaciones realizadas apoyan el entrenamiento aeróbico y de fortalecimiento para mejorar el rendimiento físico y funcional, reducir los síntomas de la fibromialgia y mejorar la calidad de vida.

Según un documento realizado por FisterraSalud (página web española enfocada en atención primaria e información al paciente, elaborado por profesionales sanitarios del sistema de salud español), es importante hacer ejercicio físico y mantener un tono muscular adecuado, ya que son las medidas recomendadas más eficaces a largo plazo en el tratamiento de la fibromialgia.

¿Cómo ha de realiarse este ejercicio?

Se aconseja realizar ejercicio físico aeróbico poco intenso, como la natación, ejercicios en el agua o bicicleta estática a velocidad e intensidad controladas. Al comenzar a realizar ejercicio puede producirse un poco de dolor muscular. Si el dolor es intenso es indicativo de que se ha realizado un esfuerzo físico excesivo y deberá disminuir la frecuencia o intensidad. Progresivamente aparecerá el efecto beneficioso del ejercicio físico y mejorará el estado general, disminuyendo el dolor y aumentando la resistencia al ejercicio y al esfuerzo físico.

Puede iniciarse con ejercicio poco intenso durante 3-5 minutos, a días alternos e ir aumentando un minuto cada día. Si aparece dolor, reduzca la intensidad y el tiempo hasta niveles no doloroso y vuelva a aumentarlos progresivamente. El tiempo de ejercicio a alcanzar es de 60 minutos 3-4 veces a la semana. Una vez alcanzado, realice ejercicios aeróbicos de mayor intensidad, como caminar, correr o jugar al tenis.

Se recomienda mantenerse tan activo como sea posible, evitando la sobreactividad o exceso de ejercicio puntual que pueden provocar un exceso de cansancio o dolor durante varios días. La realización de ejercicio físico tiene un efecto físico positivo demostrado a largo plazo.

Cómo leemos en estas recomendaciones sobre el ejercicio físico, es importante comenzar con sesiones de muy cortita duración para que el organismo se vaya acostumbrando y que no provoque un empeoramiento de los síntomas. La paciencia, la constancia y no desistir en los ejercicios parecen ser las claves para que este tipo de terapia alternativa ayude a mejorar los síntomas.

En redpacientes hemos recopilado una serie de datos, gracias a los cuestionarios que los usuarios completan, donde podemos ver que:

  • El 93,3% de ellos sufren fatiga.
  • El 97,8% padecen dolores musculares y articulares.
  • El 88,9% tiene dolores lumbares.

Y de entre todos nuestros usuarios, vemos que un 35,6% de ellos no realiza ningún tipo de ejercicio, por tanto los beneficios derivados del mismo no hacen su efecto en la mejora de los síntomas y por tanto de la calidad de vida.

Un 26,7% dice caminar de forma frecuente y un 14,1% practica natación.

Sin embargo, otras formas de ejercicio como por ejemplo, tai chi (2,9%), yoga (8,9%), pilates (4,4%),  etc., constituyen una minoria en su práctica, aún habiendo también sido estudiadas para determinar sus efectos positivos.

¿Habéis notado mejoria tras la práctica de algún tipo de ejercicio? ¿Consideráis que la fatiga y otros muchos síntomas, impiden el buen desarrollo del ejercicio y por tanto, poder cumplir con un calendario os resulta muy complejo?

Podéis dejarnos vuestras experiencias en los comentarios

¿Yoga, tai chi, natación, máquinas? Ejercicio en el foro de fibromialgia

Adriana, uno de nuestros miembros de redpacientes se queja: “hasta ahora se me hace difícil todo ejercicio.” Y sigue: “el miedo al posible dolor me inhibe de intentar ejercicios, incluso con consejos médicos de intentarlo en la medida de mis fuerzas.” Padece fibromialgia y lanza esta pregunta en el foro: “ejercicio físico con dolor, ¿yoga, tai chi, natación, máquinas?

Las respuestas no se hacen esperar, todas ellas le animan a que realice el ejercicio, la primera es Alejandra: “hola Adriana no tenés una amiga para que te acompañe a hacer ejercicios leves, a lo mejor podés hacer pilates suave fortifique los músculos”.

Yolanda va un paso más en la recomendación, con el bagaje que da la experiencia le aconseja aquel que mejor se adapte a su ritmo: “sobre lo de qué tipo de ejercicios son mas beneficiosos, pues mira, cualquiera de los que has enumerado tú son buenos, pero no funcionan igual en todos los enfermos, a unos les va mejor el yoga, a otros el pilates, etc. Deberías probar cuál te va mejor, pero tienes que tener en cuenta que todos tienen que ser muy suaves y si puede ser supervisados por un profesor que esté un poco al día de lo que son nuestras enfermedades“.

Una respuesta que valora Adriana: “gracias,Yolanda, siento tus palabras muy cálidas y muy adecuadas”, y pasa a relatar su poca afición desde siempre al ejercicio, incluso lo hace con humor “desde mis más tempranos días odié el ejercicio físico, y lo esquivé. Las monjas del colegio no podían entender que menstruara cada semana, como decían los falsos certificados de mi madre en los que me hice experta.” Un humor con el que también describe su experiencia con el tai chi: “fue un circo la única clase a la que asistí: mis piernas,brazos y cuerpo iban para cualquier lado menos para donde la profe decía, lo que me provocaba ataques de risa y la ira de las solemnes alumnas”. Aunque tras estas palabras también confiesa que “el miedo al posible dolor posterior es lo que más me frena“, y lo único que sí practica es caminar “dado que soy fotógrafa, tambien apasionada y maravillada, hasta hace pocos meses me recorría por horas distintos barrios para mi proyecto CAMINANDOBARRIOS… hoy, si voy a comprar el pan, a escasas seis cuadras, el dolor no me deja volver a casa”.

Las contestaciones se acumulan, Belén comenta cómo a ella “me fue muy bien Yoga-Pilates, no podía hacer todo ni al mismo ritmo, pero los estiramientos me iban bien. Ahora camino un ratito de 15 min, no aguanto más”. Dori sí destaca el tai chi como un buen ejercicio, suave y relajante que a ella durante un tiempo le ayudó, pero también se fija en otro aspecto “aprender relajación, escuchar musica suave, pintar, escribir, trabajos manuales“, algo que sí hace Adriana, una psicóloga le enseña técnicas de respiración y relajación y parece ser que le ayudan mucho. Por último Ana recuerda de nuevo que depende de cada una y hace otra observación que deberíamos siempre tener presente “a veces tenemos la manía de compararnos con los demás… y cada uno tenemos nuestro ritmo“.

En el fondo esta conversación no hace sino ejemplificar las recomendaciones generales en relación a la fibromialgia y el ejercicio, entre las que destacan tres:

  • Comenzar con actividades suaves.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Elegir el que mejor se adapte a uno.

Todo un hilo del foro, por tanto, lleno de sentido común y experiencia, la experiencia de los pacientes.